¿Qué es el poliamor? (y qué NO es)
El poliamor es una forma de relación (o red de relaciones) en la que es posible amar, salir o vincularse emocionalmente con más de una persona al mismo tiempo, con conocimiento y consentimiento de quienes participan.
Lo que sí suele incluir
- Transparencia (no “mejor te lo digo después”).
- Acuerdos (no reglas impuestas “porque sí”).
- Responsabilidad afectiva (considerar impacto, no solo deseo).
- Cuidado sexual (salud, pruebas, protección, comunicación).
Lo que no es (aunque a veces lo confundan)
- Infidelidad: si hay ocultamiento o engaño, no es poliamor.
- “Vale todo”: no es barra libre emocional; también hay límites.
- Una moda para salvar una relación: abrir para “arreglar” suele salir caro si no hay base.
- Un pase automático a tríos o sexo grupal: puede pasar, pero no es requisito ni esencia.

¿Amor, sexo o ambas?
El significado del poliamor suele moverse en un espectro: para algunas personas es principalmente vínculo emocional; para otras, incluye romance y sexualidad; y para otras, se parece más a una forma de vida con comunidad y redes de cuidado.
Lo importante es esto: no hay que copiar el modelo de nadie. Lo que sí hay que copiar (o inventar bien) es la parte de hablar claro.
Poliamor vs. relación abierta vs. “no monogamia”: cómo no perderte
A veces el caos viene de los términos. Una guía rápida:
No monogamia (paraguas)
Incluye acuerdos donde la exclusividad no es obligatoria.
Relación abierta
Suele enfocarse en experiencias sexuales fuera de la pareja principal, con acuerdos.
Poliamor
Suele permitir múltiples vínculos románticos/emocionales, no solo encuentros.
Dato clave: muchas personas mezclan formatos. Por eso, más que etiquetas, sirven preguntas:
¿Qué está permitido? ¿Qué está cuidado? ¿Qué se habla? ¿Qué se avisa?

¿Cómo se ve una relación poliamorosa en la vida real?
Una relación poliamorosa no se ve como serie de Netflix (gracias). Se ve como gente con agenda, emociones y conversaciones incómodas… pero honestas.
Formatos comunes
1) Poliamor jerárquico
Hay una relación “primaria” (por ejemplo, pareja que vive junta) y otras relaciones con acuerdos específicos. No es “menos amor”, pero sí puede haber prioridades prácticas.
2) Poliamor no jerárquico
No se define una relación como “principal”. Suena bonito, pero exige mucha claridad y habilidades para sostenerlo.
3) Tríada (tres personas)
Tres que se vinculan entre sí. Puede ser tierno y potente… y también complejo por dinámicas de alianza.
4) Red o constelación
Cada quien tiene vínculos y se forma una red. Requiere organización y comunicación sólida.
Mitos que satanizan al poliamor
“El poliamor es puro desmadre o p*teria”
Puede serlo… como cualquier relación sin acuerdos. La diferencia es que en poliamor la estructura se diseña, no se da por default.
“Si amas a alguien, no te gusta nadie más”
Hay personas monógamas felices con eso. Pero también existe gente capaz de amar a más de una persona. No es falla moral, es configuración relacional.
“En el poliamor nadie sufre celos”
Falso. En el poliamor sí hay celos; lo que cambia es que se trabajan con herramientas, no con control.
“Es para gente súper segura y deconstruida”
No. Es para gente dispuesta a aprender, a equivocarse con responsabilidad y a hablar aunque dé pena.
Celos, inseguridad y comparación: lo que sí ayuda
Si los celos aparecen, no te regañes. Mejor pregúntate:
- ¿Es miedo a perder el vínculo?
- ¿Es comparación (“yo no soy suficiente”)?
- ¿Es falta de acuerdos o de información?
- ¿Es una herida vieja activándose?
Herramientas prácticas
- Pide claridad, no control: “¿cómo me vas a incluir/informar/cuidar?”
- Define qué necesitas para sentirte seguro/a (mensajes, tiempos, rituales).
- No negocies tu dignidad: si todo te duele siempre, escucha eso.
- Aftercare emocional: después de una cita o encuentro, un momento para reconectar.
Reglas, acuerdos y límites: la diferencia entre jugar bien y lastimarse
En poliamor, los acuerdos son el “contrato emocional” (flexible, pero real).
Acuerdos típicos que funcionan
- Salud sexual: pruebas, protección, avisos si cambia algo.
- Tiempo: qué días son para quién, cómo se respetan planes.
- Información: qué se cuenta y qué no (privacidad vs. secretos).
- Espacios: si se puede salir con otras personas en ciertos lugares o no.
- Redes sociales: qué se publica, qué se reserva.
Límite vs. regla (importante)
- Límite: “Yo no me quedo en relaciones donde me ocultan”.
- Regla: “Tú no puedes ver a X persona”.
Las reglas controlan; los límites te cuidan. Y en poliamor, cuidarte es parte del acuerdo.

Cómo empezar si te da curiosidad
1) Empieza por la conversación, no por la acción
En vez de “quiero abrir la relación”, prueba con:
“Me da curiosidad el poliamor. ¿Te late hablarlo sin presión?”
2) Hagan un mini diagnóstico de su relación actual
- ¿Hay confianza?
- ¿Se resuelven conflictos o se barren?
- ¿Hay acuerdos básicos sobre respeto y cuidado?
Si la base está cuarteada, abrir suele amplificar grietas.
3) Definan “para qué”
- ¿Buscan explorar sexualidad?
- ¿Quieren vínculos afectivos?
- ¿Buscan libertad personal?
Cada “para qué” pide acuerdos distintos.
4) Prueben un piloto con reglas claras (y fecha de revisión)
Nada de “a ver qué pasa”. Mejor:
“Probemos 6 semanas con X acuerdos y lo revisamos.”
Red flags: cuando “poliamor” se usa como pretexto
Ojo con estas dinámicas:
- Te lo plantean como ultimátum: “o aceptas o me voy”.
- No hay acuerdos, solo exigencias.
- Quieren libertad para ellos, pero control para ti.
- Te minimizan: “es tu inseguridad, supéralo”.
- Hay mentiras repetidas “para no hacerte daño”.
El poliamor ético se sostiene con consentimiento informado. Si te están ocultando cosas clave, no es libertad: es desigualdad.
Swingers: una posibilidad (si les da curiosidad y hay acuerdos claros)
A veces, cuando alguien llega al tema del poliamor, también aparece una pregunta con tantito morbo: “¿y lo swinger qué?”.
Y está bien. No porque sea “lo mismo”, sino porque en la vida real muchas parejas (y algunas redes) exploran distintas formas de no monogamia antes de encontrar lo que de verdad les queda.
Primero lo primero: swingers no es poliamor
- Swinger suele referirse a intercambio o experiencias principalmente sexuales entre parejas o personas, con reglas claras.
- Poliamor suele incluir la posibilidad de vínculos afectivos/románticos con más de una persona.
¿Cuándo podría ser una posibilidad para ustedes?
Puede ser una opción si:
- Les prende explorar, pero no buscan (por ahora) vínculos románticos múltiples.
- Quieren probar algo nuevo sin romper acuerdos de base.
- Les funciona la idea de “experiencia compartida” con reglas claras, más que “cada quien por su lado”.
Y puede NO ser buena idea si:
- Uno está diciendo que sí “por miedo a perder al otro”.
- Lo están usando para tapar problemas de confianza.
- No hay acuerdos básicos sobre límites, celos y cuidado sexual.
Si lo consideran, estas preguntas les ahorran broncas
Antes de cualquier plan, sírvanse estas 6 preguntas (con respuestas honestas):
- ¿Qué sí y qué no? (límites duros y blandos)
- ¿Qué se avisa y cuándo? (antes, durante, después)
- ¿Qué prácticas requieren protección sí o sí?
- ¿Qué pasa si alguien se incomoda a la mitad? (palabra clave / salida elegante)
- ¿Cómo vamos a reconectar después? (aftercare emocional)
- ¿Esto es curiosidad real o presión?
Esa última es crucial. Porque explorar puede ser muy rico… pero solo cuando todos están ahí por deseo y acuerdo, no por aguantar.
Si te interesa entenderlo mejor y aterrizarlo con ideas claras, acá tienes un artículo del blog que complementa perfecto:
¿Qué moteles swingers hay en la CDMX?

Un espacio discreto para hablar, explorar y reconectar: Motel Picasso
Cuando estás explorando el poliamor, a veces lo más difícil no es “lo que pasa”, sino todo lo que se tiene que hablar antes: acuerdos, límites, salud sexual, qué se cuenta, qué se avisa, qué se cuida… y cómo se cuida a cada quien.
Y seamos honestos: esa conversación no siempre fluye en la sala, con el doom scrolling y sin el mood adecuado.
Por eso un plan en Motel Picasso puede servir más allá del morbo (que sí, también): es un espacio discreto para pausar, hablar sin interrupciones y reconectar.
Puedes usarlo para una cita romántica para explorar su sexualidad o para tener un momento donde el deseo y el cuidado no se peleen entre sí.
Sucursales de Motel Picasso
Motel Picasso tiene presencia en CDMX y Estado de México con estas sucursales:
La idea es que elijas según tu ruta, tu plan y el tipo de habitación que te late.
Lo que realmente importa cuando te escapas a un motel
Si están empezando a abrir la relación o a probar un formato poliamoroso, hay cosas que ayudan muchísimo a que la experiencia se sienta cuidada:
- Privacidad real para hablar y decidir sin presión.
- Un espacio donde puedan ir a su ritmo: primero plática, luego lo que se antoje (siempre con acuerdos).
- Opciones que acompañan el plan, como sex shop y servicio a la habitación, por si quieren sumar algo extra sin improvisar de más.
No se trata de “hacerlo perfecto”, se trata de hacerlo claro.
Super King en Picasso Circuito
Si lo que buscan es más espacio (porque su plan es más largo, más cómodo o simplemente quieren una habitación amplia), en Picasso Circuito está la opción Super King.Es de esas habitaciones que se prestan para dar rienda suelta al placer y la exploración.

El poliamor se construye, no se improvisa
El poliamor no es una meta ni una etiqueta para presumir: es una forma de vincularse que se diseña con calma, acuerdos y responsabilidad afectiva. Si te da curiosidad, empieza por lo básico: ¿qué quieres vivir, qué necesitas para sentirte seguro/a y qué límites no estás dispuesto/a a cruzar?
Entre más claro lo digas, menos espacio le dejas a los malentendidos. Y sí: puede haber morbo, emoción y novedad, pero lo que sostiene la experiencia es la comunicación, el cuidado y la honestidad, incluso cuando incomoda.
Si también te llama la atención lo swinger como posibilidad, tómalo como lo que es: otra forma de explorar, con reglas claras y consentimiento real, no como prueba de amor ni como presión.
Si te late seguir aterrizando el tema, date una vuelta por nuestra página web para conocer sucursales y habitaciones. Y si te quedó una duda, escríbenos por nuestros diferentes canales.
Preguntas frecuentes sobre el poliamor
1) ¿El poliamor es lo mismo que ser infiel?
No. La infidelidad implica engaño; el poliamor se basa en consentimiento y acuerdos. La diferencia es la honestidad.
2) ¿Se puede tener poliamor y aún así poner límites?
Sí. De hecho, sin límites claros suele salir mal. En poliamor se negocian acuerdos, tiempos y formas de cuidado.
3) ¿Qué pasa si me dan celos?
Es común. La clave es identificar qué activan (miedo, comparación, falta de acuerdos) y pedir lo que necesitas para sentirte seguro/a.
4) ¿Una relación poliamorosa siempre incluye sexo con varias personas?
No necesariamente. Hay quienes priorizan vínculos emocionales; otras personas incluyen sexualidad. Depende del acuerdo.
5) ¿Cómo sé si el poliamor es para mí?
Si te interesa la idea de vínculos múltiples y puedes sostener comunicación honesta, puede ser. Si te genera ansiedad constante o te lo imponen, quizá no es el momento.
6) ¿Se puede “abrir” una relación para salvarla?
Es riesgoso. Si hay problemas de confianza o comunicación, abrir suele amplificarlos. Primero fortalezcan la base y luego exploren.
7) ¿Qué acuerdos mínimos recomiendan al iniciar?
Salud sexual (pruebas/protección), tiempos, nivel de información, y cómo van a reconectar emocionalmente después de citas o encuentros.